Ingredientes:

  • Un puñado de almendras con piel (unas 15).
  • Un puñado de cacahuetes pelados sin sal (unos 20).
  • 3 dátites sin hueso.
  • 1 plátano pequeño.
  • 1 vaso de agua.

Preparación:

Llenamos un vaso de agua y ponemos las almendras a remojo dentro unas tres horas (una hora como mínimo). Con esto conseguiremos que el fruto se ablande y obtendremos una leche de almendras de forma natural al triturarlo. Ni si quiera será necesario colarlo porque aprovecháremos toda la almendra.

Pasado el tiempo de remojo, traspasamos el agua con las almendras al recipiente de la batidora.

Retiramos las cáscaras de los cacahuetes hasta que tengamos unos 20. Pelamos y cortamos el plátano en rodajas y lo agregamos al vaso de la batidora junto a los cacahuetes y los dátiles. Batimos bien hasta que quede todo bien triturado, aunque a mi me gusta dejar siempre algún tropezón que otro para comérmelo con una cuchara.

Notas / Variantes:

Este batido es muy nutritivo, saludable, saciante y energético.

Es ideal para deportistas, ya que si lo tomamos después de hacer ejercicio nos aportara muchos nutrientes que perdimos durante el deporte.

También es un batido estupendo para tomarlo durante dietas de adelgazamiento, ya que no hemos utilizado nada de azúcar y tanto las almendras como el plátano son saciantes y nos ayudará a mantener los niveles de azúcar en la sangre.

El hecho de no llevar leche, lo convierte en una bebida apta para vegetarianos, veganos e intolerantes/alérgicos a la lactosa. Además, los lácteos impiden la correcta asimilación del hierro que, en este caso, contienen los frutos secos. Así que también se convierte en un buen complemento para combatir la anemia.

Podemos sustituir los cacahuetes por otros frutos secos, como por ejemplo, pipas de girasol o calabaza, nueces, pistachos… Únicamente hay que tener en cuenta que no sean salados.

Si tenéis una batidora potente, podéis incorporar unos hielos a la mezcla para hacerlo más refrescante.